14 Jul

NO TE PREPARES PARA HABLAR BIEN, PREPÁRATE PARA “ESCUCHAR BIEN”

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El trabajo de individuos aislados tipo “héroes al rescate” que intentan salvar a las compañías con sus grandiosas ideas quedó atrás en el pasado. La nueva era del trabajo y sus formas sugieren que los equipos son fundamentales para comprometerse entre todos y dar mejores resultados.

A menudo estos equipos sufren de grandes males cuando sus líderes tienden a dominar la conversación, líderes que no escuchan y apagan las ideas del equipo. En consecuencia, los miembros a menudo tienden a no expresar sus ideas por miedo, o simplemente porque están demasiado desconectados de la conversación o el plan, para contribuir con sus propios pensamientos.

Los nuevos líderes no deben estar ansiosos por compartir sus ideas PRIMERO que todos sus empleados o ser el centro de atención de la reunión. Los líderes que necesitamos deben lograr un ambiente igualitario para que todos expresen sus ideas.

Cualquier reunión debe provocar un ambiente que fomente deliberadamente la colaboración del equipo. Alcanzar este tipo de comunicación efectiva, requiere establecer un marco de reglas básicas para mejorar el entorno corporativo.

Las siguientes tres técnicas pueden ser particularmente útiles para los líderes interesados en involucrar a sus equipos.

 

  1. PREPÁRATE PARA “ESCUCHAR BIEN

Piensa en tu última reunión de equipo, mientras otros hablaban, ¿realmente escuchabas o te estabas preparando para hablar?

De acuerdo a nuestra experiencia con demasiada frecuencia, la respuesta es que estamos preparándonos para hablar de nuestro punto de vista, perdiendo el interés por las ideas del equipo.

Debe ser un principio básico del líder prestar especial atención a lo que otros dicen: escucharlos completamente y no hablar hasta que terminen. Eso solo lo puedes lograr cuando tu objetivo no es planificar lo que dirás a continuación.

Si dejamos de concentrarnos en cómo responder, escuchamos atentamente y estamos en sintonía con las emociones y el ritmo del otro; estaremos completamente presentes y podremos absorber lo que están diciendo con mayor rapidez, sin prejuicios.

Adicionalmente a la hora de conversar como líderes, no debemos ocupar demasiado tiempo en el aire con nuestro discurso y necesitamos darles a los demás la oportunidad de hablar. Eso significa que debes expresar tus pensamientos de manera breve y clara en lugar de dominar la discusión.

Recomendaciones

.-Intenta no planificar tu respuesta.

.-Ofrece la oportunidad de que tus compañeros inicien la reunión.

.-No domines la discusión en torno a tus ideas únicamente.

.-Fomenta las conversaciones breves y evita monopolizar el tiempo.

 

  1. NO CREAS QUE TIENES TODAS LAS RESPUESTAS

La mayoría de las veces estamos tan apegados a nuestras ideas, que tenemos dificultades para mantener la mente abierta y escuchar otros puntos de vista o planes.

De hecho, en nuestra experiencia observamos que una vez que los líderes deciden un curso de acción, alejarse del mismo es un desafío total, incluso cuando la evidencia sugiere que el camino decidido es incorrecto.

Para evitar tener todas las respuestas y alejarse de ideas que pueden ser inefectivas, motive a su equipo a debatir y a cuestionarse los “Por qué”, “Cómo”, “Cuándo”, “Quién” y en especial “Qué pasa si”.

Normalmente con estos simples ejercicios de indagación, hemos visto cómo se reducen los conflictos, mejora el compromiso del equipo y se descubren grandes soluciones que no están asociadas a nuestra idea inicial, ni a las preguntas y respuestas que pretendíamos tener en la reunión.

Recomendaciones

.-Aunque creas tener la respuesta, cuestiónate  “Por qué”, “Cómo” y “Qué pasa si”

.-Ofrece a tu equipo un clima de indagación, a través de preguntas.

.-No pretendas obtener todas las respuestas el mismo día de la reunión.

 

 

  1. CREA UN AMBIENTE SEGURO PARA TU EQUIPO

Las conversaciones con los equipos serían más efectivas si las abordáramos con curiosidad. Todos nosotros somos demasiado rápidos para juzgar las ideas de los demás, y este impulso se vuelve aún más fuerte para aquellos con cierto grado de poder sobre los otros.

Los líderes que confunden su “rol de guía” con el “poder del cargo”, tienden a dominar las discusiones de trabajo, haciendo que sus empleados contribuyan menos. Como resultado inmediato, sus equipos se desempeñan peor que los grupos cuyos líderes no confunden el poder con su rol.

El líder debe contribuir a crear un ambiente abierto, donde se fomente la confianza, la espontaneidad y la participación. Los equipos de trabajo se sienten mucho más cómodos ofreciendo ideas cuando su líder ha demostrado que está abierto a escucharlos.

El líder moderno debe procurar primordialmente que su equipo tenga la suficiente seguridad para decir lo que piensan y respetar los criterios, contradicciones y opiniones.

Recomendaciones

.-Ofrece a tus empleados la oportunidad de liderar las reuniones y agendas.

.-Busca opiniones contrarias y estudia por qué se producen.

.-Procura no juzgar las ideas anticipadamente, indaga el propósito,

las causas y consecuencias.

.-Genera un ambiente de seguridad y no de poder.

Piense que si  usted ha de ser una persona de influencia en su equipo, bien sea empresario, maestro, vendedor , amigo o padre de familia, usted necesitará desarrollar la habilidad de verdaderamente escuchar.

Piense en que usted será más efectivo si logra oír tres cosas:

1.-Lo que la persona le está diciendo, 2.- lo que no le está diciendo, y 3.-lo que no le puede decir porque ni la persona misma entiende lo que está tratando de decir.